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Basurales

Vecinos del asentamiento La Tablita piden viviendas y mejoras en el lugar

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Solicitaron que se les entregue una casa humilde que están dispuestos a abonar. La mayoría de los habitantes vive de changas y de lo que puedan obtener trabajando con el carro. Pululan ratas y víboras y la zona está infectada de mosquitos. La Municipalidad limpió el cauce del arroyo Gaitán, pero a los pocos el agua está cubierta de basura.

Surer. El Dia De Gualeguaychu 07/02/2018

A un par cuadras del asentamiento que se encuentra a ambas márgenes del arroyo Gaitán se comienza a percibir un olor fétido que para quienes habitan el lugar es moneda corriente. El color del agua es oscura por los desagües cloacales del barrio que desembocan en el curso de agua, cubierto por todo tipo de desperdicios y basura que algunos integrantes del asentamiento más antiguo de la ciudad y gente que llega de lugares cercanos arrojan al Gaitán.

 

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El municipio con cuadrillas conformadas por cooperativistas, limpian una y otra vez la zona, sin embargo el curso de agua queda limpio de basura -pero no de aguas servidas- solo un par de días.
Ayer el arroyo estaba en buena parte cubierto por restos de sillones, lavarropas, televisores, computadoras, sombrillas, metales, alambres, bolsas de basuras con restos de alimentos, ropa y demás se aprecian en el Gaitán, además del contenido de desagües cloacales caseros.
En el caserío conformado por casillas de chapa, madera y cartón, que se encuentra pegado a la canchita de fútbol, un grupo de vecinos habló con ElDía detallando lo que significa vivir en un “lugar contaminado” y sin “vísperas de mejoras”, pese a los reclamos efectuados a las autoridades pertinentes.

Qué es lo que necesitan
Los vecinos del lugar pidieron una “casa digna donde vivir”, un lugar que “queremos pagar con nuestro esfuerzo. No queremos que nos regalen nada y que se acuerden de nosotros; no como pasó con gente de otros asentamientos, que en buena parte no eran de la ciudad y les dieron casas”, destacaron.
Adriana, lleva ocho años viviendo en el asentamiento. Tiene siete hijos, uno de los cuales sufre de “atrofia muscular”, enfermedad que requiere de un “tratamiento y un cuidado especial”, y en un lugar como este, se hace cuesta arriba sobrellevar una situación de estas características. Lo ideal sería contar con una “vivienda de material con todos los servicios. Nada de lujos, pero algo que nos permita salir de este calvario”.
Mientras tanto, piden que “mantengan limpio el zanjón del arroyo, sino tendremos que seguir soportando que se pudran restos de perros, gatos, y ratas que aparecen por todos lados”. Al respecto comentó que tuvo que romper el piso de su casa “porque abajo se había llenado de nidos de ratas”. Acotó que pese a los años que lleva en el lugar, no se acostumbra al olor a cloacas permanente que en ocasiones hace imposible que podamos comer.
Contó que en horas de la noche sube una “bruma que invade las casas y cuando llueve el agua trepa dos metros y llega al borde de nuestras casas, construidas de chapas y madera, con todos los problemas que esto ocasiona”, porque cuando la precipitación es intensa, ingresa acarreando basura, provocando que los chicos se enfermen.
Rocío de 22 años es madre de dos nenas de corta edad. Comentó que vive junto a su pareja en el asentamiento porque la “economía no nos daba para comprarnos o hacernos una casita”. Vivimos de lo que puede juntar mi marido trabajando con el carro, y muchas veces “tiramos con la asignación”. Comentó que la vida es dura, pero por el momento no le queda otra.

Arroyo Gaitán 4

Un mea culpa
En cuanto a la basura que día a día se acumula en el arroyo, indicó que los vecinos del “mismo asentamiento tiran en el curso de agua, además de gente que para en el puentecito de calle Misiones y arrojan bolsas y otros elementos al agua”.
La vecina dijo que ella también descarta su basura. “Lo hacemos en la orilla del arroyo y luego la quemamos”. Dijo que no le “queda otra alternativa”, debido a que no cuentan con un contenedor para arrojar la basura.
Señalaron que muchos chicos tienen problemas de salud; entre ellos varios en los riñones, otros respiratorios, y algunos cardíacos.
El grupo de vecinos comentó que al fondo del asentamiento la vegetación se torna espesa. “El lugar ideal para que los delincuentes “hagan de las suyas, escondiendo cosas que roban”.
Hugo, agregó que además de ratas, aparecen víboras en un “lugar que está infectado de mosquitos”. Destacó que pese a tener a una de sus hijas “operada del corazón y de sumar varios casos de chicos con distintas enfermedades, no ha obtenido una respuesta favorable para emigrar a otro lugar en una “casa que estamos dispuestos a pagar”.